Museo de las Culturas del Norte

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Paquimé tiene antecedentes y relaciones con otras culturas situadas en lo que ahora es el norte de México y el suroeste de Estados Unidos. En este vasto territorio se han desarrollado diferentes culturas, cuyas similitudes y particularidades se manifiestan en su vida material, social y ritual.

A finales de los años cincuenta y principios de los sesenta, el arqueólogo Charles Di Peso, con apoyo de la fundación Amerind, realizo excavaciones en Paquimé, en donde encontró objetos que dan cuenta a la importancia de la ciudad y de sus pobladores. Los sorprendes hallazgos de materiales marinos, como conchas y caracoles, así como los criaderos de guacamayas en cuartos destinados para su almacenamiento, dan la impresión de que el uso del espacio urbano no era altamente especializado y funcional.

Durante más de tres décadas los objetos encontrados en este y otros sitios de la región fueron saqueados, estuvieron guardados o en el mejor de los casos, exhibidos en otros museos, hasta que en 1993, a través del Fondo Nacional Arqueológico, se decidió la construcción de un museo que mostrara toda la complejidad y riqueza de Paquimé y de las culturas de la gran Chichimeca, así como el proceso histórico de la zona.

Así nace el Museo de las Culturas del Norte, construido en el año de 1993 por el Arq. Mario Schjetnan e inaugurado el 26 de Febrero de 1996. Dotado de un fuerte simbolismo, el diseño contemporáneo del museo, inspirado en el montículo ceremonial de Paquimé, cuenta con una planta circular, amplios patios interiores, extensos ventanales, además de sus tonalidades y texturas, que se incorporan armónicamente al paisaje desértico, razón por la que el proyecto arquitectónico ganó el Premio Internacional de Críticos en la Bienal de Arquitectura en Buenos Aires, Argentina, en 1995.

Localizado  en la zona arqueológica de Paquimé declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1998, en Casas Grandes, Chihuahua; el edificio del museo está organizado alrededor de un amplio patio central circular, cuenta con tres salas de exposición, cada una relacionada con un patio de diferente forma.  Se  muestra una exposición que sigue una secuencia cronológica, desde los primeros pobladores de la región hasta el período de mayor esplendor de la ciudad, mostrando las características de su arquitectura de adobe, su gente, sus actividades económicas, su vida cotidiana y su religión, para concluir con su destrucción y abandono. Por último se muestran expresiones de la cultura de los grupos indígenas que habitan actualmente el norte de México y el suroeste de los Estados Unidos.

Aquí también se encuentra una extraordinaria colección de piezas arqueológicas de la zona, en la que destaca su bellísima cerámica, así como objetos de adorno y de uso ritual elaborados en concha, hueso, turquesa y cobre, así como utensilios y herramientas de piedra. El carácter de Paquimé como centro de intercambio comercial se enfatiza con una muestra de materias primas, que en grandes volúmenes fueron encontradas durante los trabajos arqueológicos.

EXPOSICIÓN PERMANENTE.

Comienza en el vestíbulo, con un gran mapa, textos y video que muestran la riqueza ecológica, la diversidad y la diferencia entre dos regiones: La Gran Chichimeca y Mesoamérica.

SALA I.

A la derecha se halla la muestra Tiempos antiguos (30 000 a. C a 100 d. C), relacionada con los primeros  pobladores de la región y sus procesos de caza – recolección. Fósiles de grandes mamíferos y una colección de artefactos que ilustran la vida en esos primeros años. Un video enseña las manifestaciones de arte rupestre en distintos lugares de las culturas del desierto.

Antes de continuar el recorrido, se recomienda visitar el Patio del desierto, donde se ha montado una representación de lo que fueron los primeros destiladores de aguardiente de sotol. Se aprecia cómo ollas, canales y otros artefactos eran manufacturados con la misma planta.

Volviendo a la sala está el mapa de las primeras áreas culturales de la Gran Chichimeca dividido en cuatro regiones: Mogollón, Ootam, Seri y Anazasi.

Con el surgimiento de los primeros poblados y el inicio de la agricultura del maíz, da comienzo la historia de los pueblos  de tierra (700- 1200 d.C). Aquí se muestra el sitio de Convento, que es un conjunto de aldeas tempranas de la región que consistía en casas de piso semienterrado de planta circular y ovalada, las cuales rodeaban una construcción mayor, casa comunitaria, que sirvió de centro cívico- religioso. Durante este periodo la cerámica domestica fue muy simple, pero otras fueron texturizadas y decoradas; los trabajos de joyería fueron elaborados en metal y concha. Hasta el 900, las tradiciones funerarias no incluían ofrendas. En este mismo  periodo se inicia la tradición de Paquimé, que podemos dividir en dos grandes épocas: su inicio y su desarrollo primitivo, en las fechas mencionadas, y su surgimiento como uan gran ciudad desde 1200 hasta finales del siglo XV, que es cuando la arquitectura cambia, pues las construcciones no son en fosa sino en elevación.

Más adelante hay un mapa de los pueblos con las zonas arqueológicas actuales. Entre ellas destaca la compleja organización cultural que se dio en Chaco y zonas vecinas en el norte de Nuevo México.

Chaco es un conjunto de pueblos situados a lo largo de un cañón en el que sobresale pueblo Bonito, cuya arquitectura se distingue por sus muros de piedra entrevarados por una gran cantidad de “Kivas”, espacios circulares que servían (y sirven) como lugar comunal, religioso y sagrado.

Se distinguen ahora varios estilos de cerámica, entre los que destacan la banca con líneas en negro, de la cultura  Anazasi, y la cerámica mimbre, que es también característica por su decorado. Al fondo, en la maqueta de Mesa verde, sobresalen las complejas construcciones en grandes cuevas que se construyeron en otro de los principales pueblos de la región.

Al centro de la sala encontramos la maqueta de Paquimé, que nos muestra lo que debió ser la ciudad en su periodo de máximo esplendor, aquí se aprecia la excelente tecnología en manejo del agua que logro esta cultura. En los bordes de la maqueta, tres sistemas interactivos ofrecen información detallada de distintos aspectos de la vida de la ciudad, como sus periodos y su arquitectura habitacional, civil y religiosa.

Al costado de la maqueta de Mesa Verde se detallan otros aspectos de Paquimé, como el del aprovechamiento del agua, clave para la sobrevivencia en el desierto. Las ilustraciones presentan la distribución de cuencas de manantiales y la tecnología usada. En las vitrinas aisladas se exhiben maquetas con diseños que reconstruyen la dotación domestica del agua.

En el pasillo que da acceso a la siguiente sal se encuentran nichos con piezas de cerámica excepcionales con motivos antropomorfos, joyería de metal y concha, que nos llevan a recordar a la gente, a la sociedad, sus dioses, sus ritos y su arte, como el culto a la guacamaya, procedentes de los Señores del Sur (Mesoamérica). El ventanal permite una vista fabulosa del Patio Cañón, eje orientador del edificio donde el paisaje culmina en el Monte Suma y su atalkaya prehispánica.

En las vitrinas aisladas aparca la máxima expresión del fino diseño y elaboración de la cerámica policromada, característica de Paquimé.


SALA II.

En este espacio se aborda la vida cotidiana de Paquimé. La sala está dominada por las grandes vitrinas colmada de materia prima esencial; en las vitrinas laterales se muestra los distintos artesanos y su producción: ceramista y su barro, con técnicas, diseños, usos y funciones; pedreros, que con alto refinamiento tallaron gran variedad de esculturas, objetos ceremoniales, herramientas, utensilios y demás; trabajos en concha de carácter decorativo y ritual de gran creatividad; trabajos en cobre, objetos y joyería, grandes y pequeños; llaman la atención los trabajos de hueso tallado, de distintos animales y con fines utilitarios; tejedores y mineros, conocedores de las propiedades de cada mineral y cada vegetal; carpinteros y albañiles con sus instrumentos de construcción; por último, el comercio, vocación de la ciudad, donde el intercambio es muestra de las intrincadas relaciones entre el Gran Chichimeca y Mesoamérica.

En el segundo pasillo hay nichos con ofrendas a los dioses, objetos de esmeralda elaboración de piedra, cerámica y metal, para el uso ritual de magos, sacerdotes y chamanes. También instrumentos musicales que nos muestran aspectos lúdicos y ceremoniales. Frente a los nichos se ha representado lo que se cree fue la destrucción y abandono de Paquimé, hacia el siglo XIII. La guerra, tal vez una prolongada sequía, o la conjugación de factores obligaron al viaje “hacia otras tierras”. Aquí vemos un mapa ilustrando las poblaciones pos-Paquimé con énfasis en Tres Ríos.


SALA III.

Cuando los españoles llegaron a Paquimé, ésta había sido abandonada hacía tiempo. La historia Norte difiere de la Sur. Las misiones fueron la forma de conquista ideológica y “la espada y la cruz” representan la penetración colonial, periodo marcado por las constantes rebeliones indígenas de pueblos que no fueron sometidos sino exterminados. En una pequeña sala de video se brinda una síntesis de la historia regional, desde la Colonia hasta el siglo XX.

Hay una maqueta de la misión de San Antonio de Padua, cerca de Casa Grandes, y un mapa antiguo que ilustra las rutas tempranas y asentamientos, además de la exposición de objetos de época, como las armas. En el panel central se presenta un conjunto de piezas históricas del norte, especialmente herramientas para la minería, ganadería y agricultura.

Desde el vestíbulo se accede al Patio Central, por donde se llega a la segunda planta compuesta por terrazas y un gran mirador hacia el entorno natural de Casas Grandes y una vista magnifica de Paquimé. Al bajar por la rampa da comienzo el recorrido por la Zona Arqueológica.

INFORMACIÓN.

Cómo llegar: Se localiza en la zona arqueológica de Paquimé, en Casas Grandes, Chihuahua, a 267 kilómetros de Ciudad Juárez y a 321 kilómetros de la capital del estado.

Horarios y Taquilla: De martes a domingo de 09:00 a 17:00 horas.  Los lunes permanece cerrado. El costo de entrada es de $62 pesos, con exención a estudiantes y maestros nacionales con su identificación, adultos mayores, así como niños y adultos con capacidades diferentes. El costo de la entrada cubre la visita a la Zona Arqueológica y al Museo de las Culturas del Norte. Los domingos la entrada es libre para todos nuestros visitantes.

Horario de Visitas Guiadas: De martes a viernes, previa cita, Departamento de Servicios Educativos del Museo. De 9:00 a 16:00 horas.

Duración de la Visita: Aproximadamente 60 minutos.

Tels.: (636)692.80.03    &    692.41.40

Paseo Virtual: http://www.inah.gob.mx/paseos/MuseodelasCulturasdelNorte/tour.html

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